Un buen tipo

El Turco Asís es un intelectual de la derecha peronista, uno de los pocos que se dedica a la cultura. Si uno logra soportar la soberbia peronista que lo caracteriza, a veces (solo a veces) dice cosas interesantes.

La otra vez, en un reportaje en un canal de cable que ni recuerdo, el turco Asís exponía lo siguiente:
"En Argentina hay un tipo que estuvo a favor del golpe del 76. Que se entusiasmo con el deme dos y que gritó los goles del mundial".
Continuó explicando que "después quiso la democracia y votó por Alfonsín. Y seguro que no soportó la hiperinflación y votó a Menem. Y estuvo a favor de las privatizaciones y disfrutó el uno a uno. Y después se cansó de la corrupción y votó a la Alianza, y cuando la convertibilidad peligraba en el 2000 pidió que Cavallo vuelva de ministro".
Y remataba: "...y lo que hay que entender es que ese tipo, es un buen tipo"

La derecha lo conoce bien a ese tipo, porque le habla a él.

Hoy, con el diario del lunes y viendo el 48% alcanzado por el impresentable de Macri, analizamos campaña electoral macrista y vemos que le hablan a él.

Post elecciones, Morales Solá se relamía en un editorial en La Nación. Allí expone la idea de una mayoría de esos tipos, una mayoría silenciosa contraria a la ruidosa minoría militante: Para explicar el triunfo de Macri, Morales Solá dice que "...existe en la Capital una minoría militante de jóvenes y no tan jóvenes (a veces fanática) que eclipsa durante los días comunes a la mayoría que decide en silencio, autónoma y segura, durante un domingo (electoral) ..." Morales Solá recuerda así la mayoría silenciosa que invocaba la dictadura en el 76.

Desde la izquierda aspiramos a la participación popular y vemos a la lucha de clases como un espacio de (también) educación política. Entonces nos cuesta hablarle a ese tipo. Pero él es el peso muerto que da consenso social a nuestro enemigo de clase.

Sabemos que nuestro discurso debe dar, por un lado, las respuestas que necesitan al activismo militante, porque este tiene que tener las herramientas para actuar. También debe, por otro lado, fortalecer a aquellos que no son activistas pero piensan parecido a nosotros, afirmarlos en sus concepciones progresistas y sus ideales de justicia social.

¿Y ese tipo que mencionaba Asis? ¿Le hablamos a él?
Nuestra tarea revolucionaria incluye elaborar un mensaje que este tipo pueda entender, que penetre (o aunque sea choque) a esa coraza de desinterés e individualismo apolítico.
No podemos, simplemente, regalarlo al enemigo.

Comentarios

Lucía ha dicho que…
Estos días, probablemente producto de la misma perturbación mental que sufriste vos, yo estuve pensando algo parecido... Pensé en algo masivo, en algo que trascienda el impenetrable muro que paradójicamente la militancia se construye a su alrededor. Primero lo pensé observando la curiosa pulsión del kirchnerismo, que se ofusca en reconvencer a los reconvencidos de manera casi compulsiva. Y entonces pensé que quizás estamos cometiendo el mismo error, salvando las diferencias. Pero me encontré con una traba, que supongo que es la misma que habrás encontrado vos, es decir ¿Cómo? ¿Cómo se llega a esos a quienes, en principio, damos por perdidos? Porque por sobre todas las cosas, aplicamos el viejo aforismo 'no gastes pólvora en chimangos', quizás de forma inconsciente, pero lo cierto es que lo vemos como algo inútil, como energía disipada... Pero ¿cómo podemos plantearnos seriamente un cambio social cuando "sólo" en la capital federal tenemos casi a la mitad de la sociedad totalmente fuera de nuestra mira? ¿No es un tanto alocado? Bueno, obviamente se me plantean más interrogantes de los que puedo plasmar aquí, pero creo que si pensamos que tenemos que crear un nuevo camino en cuanto a la forma de hacer política que nos aleje de los errores previamente cometidos y lugares comunes de la izqueirda tradicional, también tendríamos que replantearnos cómo hacer para transcender ese límite en parte autoimpuesto por la misma militancia, cómo una forma distinta de militar, quizás. Y me parece que va por el mismo camino por el cual estamos intentando transcurrir, es decir, en el cómo dar a lo político carnadura social, y como dar a lo social una salida política... El problema, es cómo lograr que esta masa a la sombra del "ruido militante" se sienta sociedad.

Entradas populares de este blog

Fuentealba y el control de la calle

La educación pública como eje central de la política de la izquierda.